Bielsa, crisis real… y un circo basado en mentiras que ensuciaron a dos de nuestros mejores jugadores
- 26/11/25
- Daniel Salcedo
En Uruguay podés perder 5-1, podés entrar en guerra con medio plantel, podés dinamitar la convivencia… pero lo que no podés hacer es montar un show de “verdades” que nunca existieron. Y eso exactamente es lo que pasó en estas últimas 72 horas alrededor del proceso Bielsa. Porque sí, el ciclo del Loco hace agua por todos lados. Sí, la interna está quebrada. Sí, la selección viene golpeada. Pero en este caos también quedó en evidencia algo peor: estamos tomando como ciertas cosas que son lisa y llanamente inventadas.
El cuento de que Valverde pidió la cabeza de Bielsa
En el día de ayer algunos periodistas, panelistas y youtubers, basados en una información totalmente falsa del periodista Ezequiel Yelos, inundaron las redes sociales con posts, videos, reflexiones sobre algo que no existe, que no es real:
“Valverde pidió que Bielsa se vaya”.
“Los referentes le dijeron que no siguen si él continúa”.
“El vestuario le cerró la puerta”.
"Hay un motín en la Selección Uruguaya"
Todo falso. Lo confirmó Martín Charquero, lo confirmó el propio presidente Ignacio Alonso y lo reafirmó la gente de AUF y por si fuera poco, los propios aludidos (Valverde y Nuñez).
Ningún jugador pidió la salida de Bielsa. Nadie amenazó con no volver. Ningún jugador llamó a Diego Pérez ni a Giordano por este tema.
Se instaló un relato completamente inventado y mucha gente lo compró de memoria, como si las redes sociales fuesen un juzgado y un streamer con micrófono fuera la “voz oficial” de la interna de la selección. Esta parte hay que dejarla clara: La crisis es real. La novela, no.
Bielsa, igual, está en el ojo del huracán
Que la desinformación haya hecho estragos no borra la otra mitad de la historia: el proceso Bielsa está fracturado, los resultados fueron un golpe durísimo y la relación con los futbolistas está lejos de ser la ideal. Pero decir que alguien está cuestionado no es lo mismo que inventar un motín que nunca ocurrió.
Hoy lo que verdaderamente existe es esto: La selección está golpeada luego del empate con México jugando a nada, y del papelón ante Estados Unidos que dejó al técnico expuesto como nunca. Además una parte del vestuario trasladó cuestionamientos al DT, no lo incendiaron, no lo desconocieron, pero sí lo interpelaron por su comportamiento, su forma de comunicar y la falta de sintonía con el plantel.
Bielsa ya no tiene un cheque en blanco, la AUF —que hasta hace una semana defendía el proceso a capa y espada— hoy admite que hay cosas para corregir, y la propia frase de Bielsa en conferencia (“los jugadores plantearon reparos sobre mi comportamiento”) liquida cualquier intento de decir que “no pasa nada”.
En conclusión, el proceso Bielsa atraviesa su momento más frágil desde que llegó. La AUF vive tensión, el plantel está incómodo y los resultados no acompañan. Pero 30% del país se enojó por algo que no pasó y sobre todo decidieron creerlo porque los jugadores que involucraron son ex-Peñarol. Y ahí está el verdadero problema: Mientras inventamos incendios, no apagamos los que existen.