Con el corazón en la garganta, Peñarol se puso a un paso de la gloria
- 20/06/26
- Gonzalo Giliotti

Peñarol volvió a demostrar por qué es el vigente campeón de la Liga Uruguaya de Básquetbol. En una noche cargada de tensión y emoción en el Antel Arena, el Carbonero reaccionó en el momento más complicado, revirtió una desventaja de 11 puntos y derrotó a Aguada para quedarse con la quinta final de la serie.
Con este triunfo, el equipo dirigido por Leandro García Morales quedó a un solo paso de conquistar un nuevo título.
El aurinegro tuvo que remar desde atrás ante un rival que parecía controlar el trámite, especialmente durante un tercer cuarto en el que limitó al Mirasol a apenas 12 puntos. Sin embargo, cuando el partido amenazaba con escaparse, apareció el carácter de un plantel acostumbrado a jugar este tipo de instancias.
Y allí emergió una figura inesperada pero determinante: Joaquín Rodríguez.
En su debut con la camiseta de Peñarol, tras ingresar en reemplazo del lesionado Norris Cole, el mercedario asumió la responsabilidad en el momento más caliente del encuentro. Con el equipo abajo por 11 unidades, clavó un triple que cambió por completo la energía del partido.
La reacción se completó con otra bomba de Santiago Vescovi sobre la chicharra para cerrar el tercer cuarto apenas seis puntos abajo y alimentar la ilusión de una remontada que terminaría siendo épica.
El último período mostró la mejor versión del Carbonero. Con una intensidad defensiva asfixiante, atrapando en la salida de los bloqueos y doblando constantemente sobre Luis Santos en la pintura, Peñarol anuló por completo a Aguada.
El dato es contundente: en los primeros siete minutos del último cuarto, el aurinegro permitió apenas un punto.
A partir de esa defensa, el equipo encontró confianza en ataque. Un parcial de 7-0 le permitió tomar el control del marcador y, aunque costó liquidarlo por algunos triples fallados y segundas oportunidades desperdiciadas, las jerarquías aparecieron cuando más se necesitaban.
Primero fue Skyler Hogan con una bomba fundamental. Después, otra vez Joaquín Rodríguez castigó desde el perímetro para sentenciar una victoria que puede valer un campeonato.
Además del aporte goleador, Rodríguez regaló una asistencia de lujo para Nicolás Lema, quien realizó un enorme trabajo defensivo sobre Jordan Williams en el cierre del encuentro.
Peñarol había comenzado mejor el partido, imponiendo su agresividad defensiva y sacando una rápida ventaja de 7-0. Sin embargo, Aguada reaccionó con efectividad desde el perímetro y logró cerrar el primer cuarto arriba por la mínima (26-25).
En el segundo parcial, el Carbonero encontró buenos pasajes a partir de las corridas de cancha y llegó a tomar ventaja, pero el rojiverde respondió desde la conducción de Juan Santiso y la presencia de Luis Santos para irse al descanso largo arriba por 49-45.
El tercer cuarto parecía marcar el quiebre definitivo a favor de Aguada. Los bajos porcentajes ofensivos, las pérdidas y los segundos tiros concedidos permitieron que el rival sacara una diferencia de dos dígitos.
Pero este Peñarol nunca baja los brazos. El triple de Rodríguez y el posterior acierto de Vescovi encendieron la mecha de una remontada construida desde la defensa, el corazón y la jerarquía. Tras tanta batalla, el Carbonero recuperó su identidad, volvió a imponer sus condiciones y quedó a un triunfo de escribir una nueva página dorada en su rica historia.
El lunes habrá una nueva oportunidad. La sexta final espera y Peñarol llegará entonado, con la confianza intacta y la convicción de que está a 40 minutos de levantar otra copa.
Porque cuando el equipo juega con esta intensidad y este carácter, demuestra que tiene alma de campeón.