El camino de Peñarol hacia el bicampeonato: tres salidas bravas y un fixture que no perdona

  • 04/09/25
  • Daniel Salcedo

Peñarol volvió a la cima. La derrota de Cerro Largo ante Wanderers dejó al Carbonero como único líder del Torneo Clausura con 12 de 15 puntos posibles, y ahora el equipo de Diego Aguirre depende de sí mismo para gritar campeón. Pero ojo: el fixture que se viene no es nada sencillo y tiene varias trampas que pueden complicar el camino hacia el bicampeonato.

aguirre

 

Lo que se viene: entre el Campeón del Siglo y viajes de riesgo

El sábado, a las 18:00, Peñarol recibe a Plaza Colonia en el Campeón del Siglo, un partido que debería servir para reforzar la confianza y mantener la punta. Pero el verdadero desafío empieza después.

La séptima fecha marcará una visita incómoda a Liverpool en Belvedere, siempre un escenario donde los partidos se juegan al límite. En la octava, tocará Juventud de Las Piedras en el CDS, nada menos que el tercero en la Anual, rival directo en la pelea grande.

La novena fecha será otro hueso duro: viaje a Melo para enfrentar a Cerro Largo en el Ubilla, donde los arachanes suelen hacerse fuertes y ya demostraron estar en la pelea.

Luego, Danubio en casa (fecha 10) y visita a Miramar Misiones (11), un equipo que si bien pelea abajo, suele complicar a los grandes en su cancha.

En la 12 vuelve la localía frente a Wanderers, otro que siempre le juega de igual a igual al Manya, y en la 13 habrá que medirse contra Cerro, probablemente en el Tróccoli, aunque los albicelestes todavía no definieron su escenario.

Los últimos dos escalones también son bravos: Defensor Sporting en el Campeón del Siglo (fecha 14) y cierre ante Montevideo City Torque de visitante (15).

 

El Clausura y la Anual: dos carreras distintas

La buena noticia es que Peñarol depende de sí mismo para quedarse con el Clausura: cinco partidos en el CDS y cinco afuera, con rivales de peso, pero con la ventaja de estar en la punta y con un plantel que viene levantando.

La mala noticia es la Anual. Ahí la historia cambia: Nacional lidera con 59 puntos, cuatro más que el Aurinegro. El equipo de Aguirre necesita que los de La Blanqueada dejen puntos en el camino, algo que no suele ocurrir con frecuencia cuando llegan estas etapas definitorias.

 

Conclusión: no hay margen de error

Si Peñarol quiere el bicampeonato, deberá demostrar carácter en las salidas pesadas y no perdonar en casa. No alcanza con el envión de la goleada a Racing: este Clausura exige regularidad, jerarquía y, sobre todo, un plantel que entienda que cada fecha es una final.

El fixture no perdona, y lo único que puede perdonar es la camiseta más grande del Uruguay.