Escándalo en la AUF de Nacho Alonso: balances falsos, doble garantía y desvíos millonarios

  • 31/08/25
  • Daniel Salcedo

La Asociación Uruguaya de Fútbol está otra vez en el ojo de la tormenta. Pero esta vez no hablamos de un fallo arbitral, ni de un fixture manipulado, ni de un sorteo sospechoso, que son pan de cada día. Hablamos de algo mucho más grave: balances falsos, doble presentación de garantías y un desvío de fondos millonario que hoy está siendo investigado por la Fiscalía de Delitos Económicos.

Sí, leíste bien. La AUF que pretende dar clases de “transparencia” y que siempre tiene la balanza torcida contra Peñarol, está señalada por un escándalo financiero que puede transformarse en un terremoto institucional.

Según denunciaron varios clubes —entre ellos Liverpool y Cerro Largo—, la AUF presentó balances falsos y dejó de liquidar correctamente fondos que llegaban de Conmebol. Se habla de un faltante de alrededor de 25 millones de dólares.

Pero lo más grotesco es la maniobra con las garantías duplicadas:

  • Primero se presentaron al BROU para ampliar una línea de crédito de 7,5 a 9 millones de dólares.
  • Después, las mismas garantías fueron entregadas a Conmebol.

Un desparpajo absoluto. Algo que a cualquier comerciante o empresario lo deja en la quiebra y lo lleva directo a la Justicia, acá lo hacía la “casa madre del fútbol uruguayo” como si nada.

 

El bypass del dinero

Para peor, los fondos que enviaba Conmebol no iban directo al fideicomiso en el BROU (como debía ser). Primero entraban en una cuenta de AUF en el Santander y recién después eran depositados en el BROU. ¿El resultado? El banco perdía el control de los flujos, y nadie podía asegurar el origen ni el destino final de ese dinero.

¿Te imaginás a un club grande intentando semejante maniobra? Escándalo nacional, sanciones y tapas de diarios. Pero como lo hace la AUF, miran para otro lado.

El fiscal Gilberto Rodríguez ya pidió levantar el secreto bancario de la AUF, y dirigentes como José Luis Palma (Liverpool) y Ernesto Dehl (Cerro Largo) declararon sobre el caso. Hasta exdirectores del BROU de distintos partidos políticos denunciaron la irregularidad.

Lo dijeron claro: “No se puede presentar dos veces la misma garantía”. Lo que para cualquiera sería fraude, para la AUF parece ser “gestión administrativa”.

Mientras tanto, los clubes sobreviven como pueden. Peñarol —el que pone la gente y el espectáculo— tiene que pelear contra fallos arbitrales vergonzosos, calendarios acomodados y ahora nos enteramos que además la caja del fútbol uruguayo es un queso gruyere.

El hincha aurinegro lo sabe: cada peso que desaparece en estos manejos turbios es menos inversión en juveniles, menos infraestructura, menos competitividad internacional. Después nos preguntamos por qué cuesta tanto pelear la Libertadores.

En definitiva, la conducción actual de la AUF es un desastre. No solo por lo deportivo, donde hace rato que su vara es clara: palo a Peñarol y beneficios para el tradicional rival. Ahora también queda en evidencia que administran el fútbol como si fuera su chacra personal, duplicando garantías y escondiendo plata.

El fiscal ya está investigando. Y si la Justicia hace lo que tiene que hacer, esto puede ser el inicio del fin para varios que hoy se creen intocables.