Josema de La Locura de Bielsa habló sin filtros sobre Peñarol: Ruglio, Damiani y la interna política del club
- 09/03/26
- Andrés López

En los últimos años, el canal de YouTube La Locura de Bielsa se transformó en uno de los espacios de análisis futbolero más seguidos de Uruguay sin ninguna duda. Su creador, Joséma, suele analizar la política y el poder en el fútbol desde una mirada crítica, particular, pero sobre todo frontal.
Desde Supremacía Aurinegra le acercamos una serie de preguntas sobre el presente institucional de Peñarol, el rol de los dirigentes y el escenario electoral que se aproxima en el club. Esto fue lo que respondió.
“Peñarol tiene una dinámica interna muy compleja”
Peñarol vive un momento de fuerte centralidad institucional, con un Presidente muy expuesto públicamente. Desde tu mirada, ¿el club está hoy mejor parado políticamente en el fútbol uruguayo que hace algunos años? En el plano dirigencial, Peñarol suele moverse entre la confrontación y la necesidad de negociar. ¿Creés que esa estrategia le suma poder real al club o termina aislándolo en ciertos ámbitos clave?
“Yo creo que Peñarol tiene una dinámica interna muy compleja, un año electoral duro y una postura que creo que como club no lo representa. Yo no creo que el socio de Peñarol esté de acuerdo con que Paco Casal se haya llevado decenas de millones de dólares de Peñarol, todo lo que dejó de pagar por los derechos de tv, sumado a la deuda millonaria que dejó por la gestión del estadio. Me niego a creer eso. Su peso político en este momento en AUF y CONMEBOL es testimonial y la herencia de Ruglio será dificil de gestionar.”
“Un canal de YouTube no necesita financiación externa”
Hace no mucho tiempo surgió el rumor, en principio sin fundamento, de que Juan Pedro Damiani estaría financiando algunos canales de YouTube partidarios aurinegros para cuestionar la gestión de Ruglio. ¿Pensás que eso es factible o necesario?
“Yo creo que el camino de la financiación es el más burdo de los caminos. Un canal de Youtube no necesita financiación externa para funcionar, solo que su mensaje cale y encontrar su espacio. Dicho esto, es cierto que Damiani ha sabido mover sus hilos para tapar las ENORMES cagadas de su gestión y entrar en la dinámica “Medianoche en París”: todo lo pasado fue mejor. Y no sé si lo fue. Basta ver el contrato de explotación del estadio que publicamos para darse cuenta que Tenfield saqueó Peñarol sin que Damiani hiciera nada. Y lo que es peor, demostrando que no tiene la más mínima idea de cómo se gestiona un club y cuál es el valor real de los activos que vendió. Por tanto, es factible que Damiani tenga tentáculos mediáticos, pero no creo que sean tan burros de bancar con un financiamiento.”
“Hoy pesa más Lugano que Nacional y Peñarol juntos”
Históricamente Peñarol fue un actor de peso en las grandes decisiones del fútbol uruguayo y sudamericano. Hoy, ¿sentís que sigue marcando agenda o que el poder está más fragmentado entre AUF, ex jugadores, SAD y otros actores?
“Creo que lo que pasa en Uruguay es un reflejo de lo que pasa fuera: el poder no se encuentra en los clubes, sino en los intermediarios, bien sea representantes, gremios, instituciones... Y ese es un proceso que coincide en el tiempo con la llegada de Alonso, pero no está impuesto por el personalismo de alguien: así funciona en muchas partes del mundo. Hoy en Uruguay, políticamente hablando, pesa más Lugano que Vairo y Ruglio ¿por qué? Porque Lugano tiene más votos en el Congreso que Nacional y Peñarol, mueve más influencias y encima cobra de los derechos de TV una suma parecida, miente a troche y moche sin que nadie le diga nada y vende el humo del héroe cuando es justamente lo contrario.”
La interna electoral en Peñarol
Es un año electoral en Peñarol y los ánimos empiezan a caldearse. Ruglio mantiene un núcleo duro cercano al 30% del padrón y la oposición aún aparece fragmentada. ¿Cómo ves esta interna y cuánto puede influir el rendimiento deportivo?
“Pienso, y lo digo con respeto, que quien meta una papeleta en Peñarol votando a Ruglio debe evaluar profundamente su escala de valores. Está más que demostrado quien es, qué hace y para qué usa Peñarol y a partir de ahí es tremendo que se mantenga. Con respecto a los otros el mundo de la política es el mundo del ego: si tú te presentas a presidente es porque en el fondo crees que hay una narrativa existencial en la cual tú eres el tocado por la varita para salvar al club. Ahora bien, ¿cómo conjugas eso con confluir en otra lista y aceptar que es otro el alfa? ¿Hasta cuándo esa alianza es real y cuándo empieza el serrucho? Es complejo. Yo no creo en esas alianzas, honestamente.”
“El problema estuvo en la conformación de la plantilla”
El 2024 fue muy bueno para Peñarol desde lo deportivo, pero el 2025 fue muy irregular. Octavos de Libertadores, algún título corto, pero sin campeonato uruguayo y con poco juego. ¿Qué crees que pasó, siendo que se mantuvo gran parte del plantel?
“Para el mi el problema estuvo en la conformación de la plantilla, sumado a un proceso común en fútbol y que casi siempre conduce al error. Se hace una planificación: si la pelota pega en el palo y entra, todo está bien, si pega en el palo y va fuera todo está mal. Y eso no debe funcionar así, hay que analizar cada elemento por separado para obtener respuestas concretas y soluciones. Peñarol debe ganar el 80% de los partidos en el plano local, y los debe ganar siendo superior porque no existe en el fútbol mundial una diferencia tan grande entre dos equipos grandes y el resto como pasa en Uruguay, pero se vive analizando “la chiquita”, el corto plazo, pendiente del rival... y pasan los meses, los años, los técnicos y jugadores y siempre es lo mismo. Súmale a todo esto que los que tienen que analizar la situación y gestionarla, viven en una nube de pedo donde creen que los partidos los gana un presidente, o los títulos, y cuando no ganan resulta que los cagan los árbitros.”
Más allá de los acuerdos o desacuerdos que puedan generar sus opiniones, la mirada de Joséma pone sobre la mesa un tema que en Peñarol aparece cada cierto tiempo: la relación entre el poder político del club, su influencia en el fútbol uruguayo y la manera en que se gestiona una institución de la magnitud aurinegra.
En un año electoral que promete ser intenso, el debate sobre el rumbo del club volverá a instalarse con fuerza entre los socios e hinchas de Peñarol. Y en ese escenario, las voces externas, las miradas críticas y los análisis como el de Joséma también pasan a formar parte de una conversación que excede lo deportivo y se mete de lleno en el futuro institucional del carbonero.
Un crack Josema pero es bolso