Juan Pedro Damiani, presidente honorario: un homenaje con polémica en Peñarol
- 03/09/25
- Daniel Salcedo
El Consejo Directivo de Peñarol votó de forma unánime designar a Juan Pedro Damiani como presidente honorario del club, una iniciativa presentada por Ignacio Ruglio en el marco de los festejos por los 10 años del Campeón del Siglo. La decisión ahora debe ser refrendada por la Asamblea Representativa, que necesita mayoría especial (dos tercios) para hacerlo efectivo.

La noticia sacudió al mundo aurinegro: por un lado, se reconoce a quien impulsó la construcción del estadio propio; por el otro, se homenajea a un presidente cuya gestión es considerada por muchos hinchas como una de las más oscuras y nefastas de la historia reciente del club.
Nadie discute que Damiani fue el motor del Campeón del Siglo, inaugurado en 2016 y que hoy es símbolo de identidad carbonera. Ruglio justificó la propuesta en ese legado tangible, entendiendo que a una década de su inauguración era momento de reconocer al expresidente.
Sin embargo, hace poco tiempo fue el mismo Ruglio quien dijo que el estadio fue construído en terrenos que le pertenecían a un tercero y no a Peñarol. Los datos revelan que esos terrenos pertenecieron a la familia Damiani y que se los vendió a Peñarol a un precio mucho más alto, lo que generó una enorme deuda que el club aún mantiene con la familia.
¿Un presidente que realiza un negocio tan turbio y perjudicial para el club, realmente merece ser homenajeado?
Más allá de este negociado en partiicular, entre la hinchada, el reconocimiento no es unánime. Muchos recuerdan que su gestión (2008-2016) estuvo marcada por:
- Fracaso deportivo internacional: reiteradas eliminaciones tempranas en copas, salvo la campaña de 2011.
- Manejo cuestionado del club: endeudamiento, contratos polémicos y decisiones que terminaron debilitando al plantel.
- Internas políticas: divisiones que aún resuenan en la vida institucional.
No son pocos los socios que señalan que Damiani encabezó una de las peores presidencias de Peñarol, dejando al club más debilitado deportiva y financieramente de lo que lo recibió.
Un homenaje que divide
La unanimidad en el Consejo Directivo contrasta con lo que se percibe en las tribunas y en redes sociales. Para una parte de la parcialidad, homenajear a Damiani es desconocer los años de frustraciones y errores bajo su mando. Para otros, es simplemente reconocer la obra del Campeón del Siglo, independientemente de lo deportivo.
La pelota ahora está en la Asamblea Representativa, que deberá decidir si convalida el nombramiento. Lo cierto es que, más allá del resultado, este homenaje reabre un debate de fondo: ¿qué significa ser “presidente honorario” en Peñarol? ¿Premiar una obra concreta o evaluar toda una gestión?