Mercado de pases: Peñarol busca cerrar los extremos y aparecen más dudas que certezas
- 05/01/26
- Daniel Salcedo

El mercado de pases sigue abierto, pero también expone uno de los focos más sensibles en la planificación deportiva de Peñarol de cara a la temporada 2026: los extremos.
Según información que ha publicado la cuenta partidaria InfoCAP1891, la idea es cerrar tres incorporaciones por banda, siendo Nicolás Vallejo, Diego Laxalt y Javier Ruiz las prioridades en este tramo del mercado. Detrás aparecen como alternativas Esteban Da Silva y Alan Medina, catalogados como “opción B”.
El escenario, sin embargo, dista de ser sencillo. En el caso de Vallejo y Ruiz, hoy resulta difícil imaginar que ambos puedan concretarse, ya sea por cuestiones económicas o por la competencia que existe desde otros mercados. En ese contexto, Medina aparece como una carta ya acordada a nivel de club y jugador, lo que facilitaría su llegada si alguna de las prioridades se cae.
Con Da Silva el panorama es más claro: si Racing mantiene una tasación cercana a los 500.000 dólares, desde Peñarol la respuesta es negativa. No por desinterés futbolístico, sino por una evaluación de costo-beneficio que hoy no convence a la directiva.
¿Opciones o soluciones?
Desde lo deportivo, el debate es legítimo. Da Silva y Medina pueden ser recambios útiles, futbolistas que sumen minutos y competencia interna. Pero la sensación es que seguiría faltando un extremo titular, de esos que marcan diferencia en partidos cerrados y elevan el techo del equipo.
Pensar que con la llegada de dos nombres —siendo optimistas— el problema queda resuelto, parece una apuesta arriesgada.
El caso Laxalt y un error conceptual
Uno de los puntos más sensibles del análisis pasa por Diego Laxalt. Su eventual llegada genera consenso, pero no en el rol de extremo. Apostar a Laxalt como puntero sería un error de concepto: no por sus condiciones, sino por sus características.
Comparado con el lateral actual, al lado de Lucas, Laxalt parece Roberto Carlos, pero eso no lo convierte en extremo. Bien físicamente, debería ser el lateral izquierdo titular, permitiendo que Maxi pueda ser alternativa como zaguero o recambio defensivo. Incluso Laxalt puede rendir como volante interno en determinados contextos, pero no soluciona la carencia por afuera.
El problema de fondo es estructural: Peñarol no tiene hoy otro lateral izquierdo natural, y forzar piezas solo tapa un agujero destapando otro.
Inversión y contexto
El mercado también obliga a comparaciones incómodas. Mientras Peñarol duda ante cifras que rondan los 500.000 dólares, el rival de todas las horas invirtió fuerte en Villalba y terminó duplicando esa apuesta en rendimiento y valor. No se trata de copiar modelos, pero sí de entender que el mercado no espera.
El cierre del período de pases será clave. Si no llegan extremos titulares, el plantel quedará corto en una zona determinante, y esa responsabilidad no recaerá en los futbolistas, sino en quienes diseñaron la hoja de ruta.