Muslera ilusiona, Cabecita preocupa: el mapa de refuerzos de Peñarol para el Clausura y la Copa
- 05/06/25
- Daniel Salcedo
Con la mira puesta en el Torneo Clausura y, sobre todo, en los octavos de final de la Copa Libertadores, Peñarol trabaja a fondo en reforzar su plantel. La dirigencia encabezada por Ignacio Ruglio tiene varios nombres sobre la mesa, pero hay uno que en las últimas horas encendió una alarma en Los Aromos.

El que ilusiona es Fernando Muslera, histórico arquero de la selección uruguaya, quien ya se despidió del Galatasaray tras 13 temporadas. En el club hay optimismo: los contactos están avanzados y el propio jugador evalúa la oferta de los carboneros junto a otras que recibió desde la región. La posibilidad de tener a Muslera bajo los tres palos es real.
Además, la lista de nombres que Peñarol sigue de cerca incluye a:
- Emanuel Gularte (Puebla, México)
- Matías Arezo (Gremio, Brasil)
- Nahuel Leivas (Montevideo City Torque)
- Agustín Moreira (Progreso)
El período de pases en Uruguay se abre el próximo 2 de julio, y los aurinegros se preparan para moverse rápido.
En ese marco, Ruglio fue contundente con respecto al compromiso del actual plantel:
"No se va nadie de Peñarol, nadie les puso una 9 milímetros para firmar", dijo el presidente, marcando la apuesta fuerte del club a la Libertadores.
La ilusión del reencuentro que se complica
El gran anhelo de los hinchas es ver otra vez con la camiseta de Peñarol a Jonathan “Cabecita” Rodríguez, formado en el club y actualmente en Portland Timbers de la MLS.

Sin embargo, la situación del delantero floridense genera preocupación. Según su técnico, Phil Neville, Cabecita estará “afuera por las próximas dos semanas” por una lesión en la rodilla que arrastra desde la pretemporada. Distintos medios estadounidenses han informado que podría incluso requerir una cirugía.
Desde su llegada a Portland en marzo —tras ser transferido desde América de México por 4 millones de euros—, apenas ha jugado 64 minutos como suplente, y se perdió los últimos siete partidos. Su contrato en la MLS va hasta diciembre de 2026.
En Peñarol no se conoce aún el diagnóstico exacto, pero la incertidumbre hace pensar que, incluso si se concreta su regreso, no llegaría a tiempo para los octavos de la Copa, lo que representa un duro golpe para una dirigencia que sueña con potenciar al plantel con nombres pesados.