La Liga LUFPRO sigue en pie luego de histórica votación de los clubes históricos

  • 27/02/25
  • Daniel Salcedo

El fútbol uruguayo vivió una jornada clave este lunes, cuando los clubes de Primera y Segunda División se reunieron en la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) para votar la posible revocación de la Liga Uruguaya de Fútbol Profesional (LUFPRO). El resultado de la votación dejó en evidencia la división entre quienes buscan modernizar y profesionalizar el fútbol uruguayo y aquellos que intentan mantener el statu quo bajo el control absoluto de la AUF.

lufpro

A pesar del intento de 19 clubes, principalmente aquellos que funcionan como sociedades anónimas deportivas (SAD) y que tienen intereses comerciales específicos, no se alcanzó la mayoría necesaria para desmantelar la LUFPRO. La votación finalizó con 23 votos a favor de la revocación, 21 en contra y dos abstenciones, lo que impidió que se alcanzara la mayoría absoluta requerida en la primera instancia.

Peñarol, junto a Liverpool, Defensor Sporting, Danubio y otros clubes tradicionales que siguen operando como asociaciones civiles, se mantuvieron firmes en su postura en defensa de la LUFPRO. Esta estructura le otorga a los clubes profesionales la autonomía necesaria para gestionar sus propios torneos y negociar contratos televisivos y de patrocinio, alineándose con las mejores prácticas internacionales y con la propia Organización del Fútbol del Interior (OFI), que ya goza de independencia respecto a la AUF.

El trasfondo de esta votación es mucho más profundo que una simple disputa administrativa. Se trata de quién maneja el fútbol uruguayo y de qué modelo de gestión se quiere para el futuro. La postura de Peñarol es clara: el fútbol profesional debe tener la capacidad de autogestionarse y negociar en su propio beneficio, sin depender de decisiones centralizadas que muchas veces responden a intereses ajenos a los de los clubes y los hinchas.

La defensa de la LUFPRO no es solo una cuestión de autonomía, sino de sentido común. Los ejemplos internacionales demuestran que las ligas profesionales que manejan sus propios contratos de televisión y patrocinio logran un crecimiento exponencial en sus ingresos y en la calidad del espectáculo. El fútbol uruguayo no puede quedarse atrás mientras el resto del mundo avanza.

El mensaje de José Luis Palma, presidente de Liverpool, sintetizó el sentimiento de los defensores de la LUFPRO: “La gente bien del fútbol viene sufriendo demasiado, nos han desplazado. Pero (el Ejecutivo de la AUF) tienen los días contados”. Sus palabras reflejan la lucha de los clubes que quieren recuperar el protagonismo y tomar las riendas de su destino.

El fútbol uruguayo tiene una oportunidad histórica para avanzar hacia un modelo más eficiente y sustentable. Peñarol y los clubes que se opusieron a la revocación de la LUFPRO han demostrado que están comprometidos con un futuro mejor para el fútbol local. Ahora, la responsabilidad es de todos: dirigentes, jugadores e hinchas, para seguir impulsando este camino de modernización y autonomía que tanto necesita nuestro deporte.