Otro “error” más: el caso Maxi Gómez y la doble vara arbitral que indigna a Peñarol
- 12/11/25
- Daniel Salcedo
Luego de transcurridos algunos días y con la tranquilidad que nos da el tiempo, vamos a opinar sobre la jugada más polémica del torneo y que perjudica directamente a quien resulte ganador de la semifina Liverpool vs Peñarol, ya que de haberse obrado con justicia deportiva, hoy el equipo del sistema no contaría con su 9 titular para la primera final.

Mientras el discurso oficial intenta bajarle el tono, el fútbol uruguayo sigue mostrando un patrón que ya no sorprende a nadie: cuando el protagonista viste de blanco, la sanción nunca llega.
En el partido entre nacional y Defensor Sporting, Maximiliano Gómez se lanzó con los dos pies hacia adelante contra Lucas Agazzi, en una acción temeraria que pudo haber terminado en una lesión gravísima. El árbitro Leodán González ni siquiera cobró falta.
Horas después, el propio director de arbitraje Marcelo de León reconoció que la jugada fue “falta temeraria” y que el delantero de Nacional debió haber sido expulsado por doble amarilla. En cualquier otro contexto, y especialmente si el jugador hubiera sido de Peñarol, la sanción sería inmediata, la repercusión mediática ensordecedora y el castigo ejemplar. Pero esta vez, como tantas otras, todo se diluye entre declaraciones tibias y excusas técnicas.
El presidente aurinegro Ignacio Ruglio lo expresó con claridad:
“Solo te tirás así si sabés que vas de la mano y no te va a pasar nada.”
Y tiene razón. Porque la falta no es solo de Gómez: es del sistema arbitral que naturaliza el beneficio constante hacia el equipo más mimoso del sistema. Mientras Peñarol acumula sanciones, suspensiones y revisiones minuciosas cada semana, al equipo albo se le perdonan jugadas violentas, se le adelantan pagos desde el exterior y se le otorgan decisiones arbitrales que terminan influyendo en el campeonato.
El problema no es un error puntual, que cualquier persona puede cometer. Es la falta de credibilidad de un sistema que reconoce el fallo después de consumado el daño. Peñarol exige lo que todos los hinchas de bien merecen: igualdad de criterio, justicia deportiva y sanciones sin colores.
Como dijo Ache en su momento, estuvieron y están cuidados. Dependerá de nuestra dirigencia equilibrar la balanza usando todas las herramientas que tengan a su disposición.