Peñarol a las finales: épica en el Centenario, remontada en la prórroga y habrá clásicos decisivos ante el equipo albo

  • 16/11/25
  • Daniel Salcedo

Peñarol derrotó 2-1 a Liverpool en una semifinal vibrante en el Estadio Centenario y sacó boleto para las finales del Campeonato Uruguayo, donde lo espera nacional de Montevideo. Fue una noche dramática, de desgaste, de carácter y de un equipo que supo sufrir para después adueñarse del trámite cuando había que hacerlo.

leo y el balon

Un planteo distinto que sorprendió

Diego Aguirre rompió el libreto y salió con un 4-4-2 flexible, con Leo Fernández abierto a la derecha e Ignacio Sosa recostado por la izquierda. Desde ese sector, Sosa fue el mejor del primer tiempo, en un período chato donde ninguno de los dos encontró claridad.

Liverpool, fiel a su estilo, buscó lastimar por fuera y fue Nicolás Vallejo quien generó el mayor peligro. Una escapada suya obligó a Brayan Cortés a una volada espectacular para evitar el gol de Abel Hernández. Del lado aurinegro, lo más claro llegó por pelota quieta: tiros libres de Leo Fernández bien contenidos por Lentinelly y un derechazo de Arezo al travesaño en la última del primer tiempo.

 

El partido cambia con la expulsión

A los 52’, Arezo ganó una pelota dividida y Enzo Castillo lo bajó, viendo la segunda amarilla. Correcta expulsión y escenario ideal: con un hombre más, Peñarol empezó a empujar, a jugar más arriba y a encontrar metros.

Pero faltaba precisión. Lo tuvo Javier Méndez de volea, lo tuvo Arezo en una contra, y lo tuvo Milans entrando solo por el segundo palo, pero el lateral no pudo definir. Cuando Liverpool quedó herido y agazapado para correr, Vallejo volvió a encender alarmas con un remate que obligó a Cortés a intervenir.

El partido pedía un gol, pero la definición quedó guardada para la prórroga.

 

Los 30 minutos de locura

Apenas dos minutos después de reanudarse, Liverpool encontró el 1-0. Abel Hernández, libre de marca, cabeceó un córner y la pelota se le escurrió a Cortés. Gol durísimo… pero fue lo mejor que le pudo pasar al Carbonero.

Obligado, Peñarol se soltó. Aguirre mandó a Lucas Hernández, adelantó líneas y el equipo encontró ritmo. Hasta que a los 103’, una jugada colectiva brillante terminó en un pase atrás de Arezo y un remate seco de Diego García para el 1-1. Peñarol lo empataba con justicia y olía sangre.

 

Penal, VAR y remontada

A los 115’, un centro encontró la mano de Bregante. Penal. Leo Fernández ejecutó, Lentinelly atajó… pero el VAR llamó: el arquero se adelantó. En la repetición, Leo no perdonó. 2-1 y explosión aurinegra en el Centenario.

Liverpool ya no tenía piernas ni ideas. Peñarol sí: Leandro Umpiérrez llegó a marcar el tercero, anulado por offside previo, pero el golpe de gracia estaba al caer.

 

Clásico en las finales

Los aurinegros enfrentarán a los de La Blanqueada en dos finales, con orden de localías a definir por sorteo.

Peñarol llega con fe, con alma, con un plantel entero desde la actitud y con figuras que aparecen en los momentos clave. La Fiera vuelve a estar en modo copero. Arezo y García encendidos. Leo siempre decisivo. Y un equipo que encontró carácter cuando más lo necesitaba. Las finales están acá. Peñarol llega como debe llegar: ganando, remontando y creyendo.