Peñarol se impuso con autoridad: Vescovi brilló y liquidó el partido en el segundo tiempo
- 21/03/26
- Gonzalo Giliotti

Peñarol lo liquidó en el arranque y no dejó dudas
Peñarol construyó una victoria sólida, de esas que marcan diferencias, apoyado en dos figuras determinantes: Santiago Vescovi y Andrés Ibargüen. El carbonero terminó de quebrar el partido en el inicio del segundo tiempo, cuando pasó de un trámite parejo a un dominio claro, sostenido en la jerarquía individual y el peso colectivo.
Un arranque parejo, con señales aurinegras
El juego comenzó trancado y muy disputado, con ambos equipos peleando cada posesión. Sin embargo, el aurinegro empezó a marcar territorio con Ibargüen dominando en la pintura. El aporte exterior de Nicola Pomoli y Vescovi permitió abrir una primera brecha, aunque el rival reaccionó con eficacia desde el perímetro para cerrar el primer cuarto corto: 19-17.
Vescovi empezó a inclinar la cancha
En el segundo cuarto, Peñarol encontró mayor fluidez. Skyler Hogan aportó energía, mientras que Federico Bavosi sumó desde el triple. Pero el gran diferencial fue Vescovi:
triples, uno contra uno y generación constante para sacar la máxima de 14. El aurinegro se fue al descanso largo arriba 44-32, dejando claro que tenía una marcha más.
El quiebre: un Vescovi infernal
El tercer cuarto fue decisivo. Vescovi directamente rompió el partido, mostrando todo su repertorio ofensivo. El base terminó con 27 puntos (5/8 en triples) y 5 asistencias, liderando un parcial que llevó la ventaja a 18 puntos. Peñarol entró al último cuarto arriba 70-52, con el partido prácticamente sentenciado.
Ibargüen, dueño de la pintura
Mientras Vescovi hacía daño desde afuera, Ibargüen se encargó de que no hubiera reacción posible. El interno dominó la zona pintada en ambos costados, asegurando rebotes y puntos claves para sostener la ventaja. Cada intento de reacción rival chocó contra su presencia física.
Partido liquidado antes del final
En el último cuarto no hubo lugar para sorpresas. Peñarol mantuvo la diferencia por encima de los 20 puntos y controló el ritmo hasta el cierre. El rival nunca logró meterse nuevamente en juego y el aurinegro cerró una victoria sin sobresaltos.