Peñarol volvió a ganarle a los tricolores: autoridad, plan y carácter en otro clásico dominante
- 09/12/25
- Gonzalo Giliotti
Peñarol volvió a imponerse ante los de La Blanqueada, tal como había pasado en la primera fecha del torneo. Aquella vez, en el Polideportivo del GPC, el rival llegaba disminuido. Esta vez, en cambio, Nacional se presentó con plantel completo, en un gran momento deportivo… y aun así volvió a ser claramente superado por un Carbonero que controló el partido de principio a fin.
El equipo de Leandro García Morales, una vez más, ganó la batalla táctica. Peñarol fue superior desde la defensa, con su ya característica marca de cambios que le quitó ritmo, agresividad y verticalidad a un Nacional que nunca encontró cómo correr la cancha. El ataque al rebote ofensivo —con Andrés Ibargüen como faro y con el enorme ingreso de Eric Romero— terminó por anular al rival, que vivió del desconcierto durante largos pasajes.
Sin transiciones del Bolso, el Mirasol pudo jugar posesiones largas, leer mejor las ventajas y encontrar momentos de lucidez ofensiva aun sin tener una noche deslumbrante.
Vescovi, Pomoli, Serres: los pilares de un triunfo colectivo
Santiago Vescovi fue el más regular de la noche: efectivo de afuera (4/9), ordenado y decisivo encontrando tiros abiertos cuando Nacional intentó cambiar el partido con una defensa combinada. En ese tramo, Emiliano Serres puso dos triples enormes que terminaron de sellar el clásico.
Cuando el ex NBA tomó aire, Nicola Pomoli asumió la generación de juego con una autoridad notable. Ganó en el uno contra uno, utilizó su ventaja física ante Prieto e incluso castigó cerca del aro y cargando el rebote. Entre Vescovi, Pomoli y Serres lideraron un 13/40 en triples, cifra que explica buena parte del quiebre.
En la defensa, los internos aurinegros hicieron un trabajo ejemplar conteniendo perimetrales en cada cambio. El aporte de la banca también fue determinante: 25 a 7 en puntos, con apariciones claves de Bavosi —triple para cerrar el tercer cuarto—, de Nicolás Lema —una bomba pesada para iniciar el último— y del propio Serres, el verdugo del final.
Nacional, sin respuestas
Los tricolores mostraron una versión muy lejana a su nivel habitual. Solo Zinaich y Oglivie estuvieron a la altura: el primero desde su potencia física, el segundo desde el juego interno. Feldeine volvió a sufrir el partido: impreciso, errático y expuesto atrás. Parodi tuvo una noche para el olvido y la banca tricolor no aportó prácticamente nada, un golpe duro para un equipo que suele apoyarse en esas rotaciones para elevar intensidad.
El historial y una tendencia que cambia
Desde el retorno de Peñarol al básquetbol en 2018, el primer clásico por Liga se jugó en 2021. Tras este triunfo, el historial queda igualado: 7 victorias para cada uno en 14 partidos.
En materia de goleadores, también hubo movimiento:
James Feldeine se convirtió en el máximo anotador tricolor en clásicos por Liga (95 puntos).
Emiliano Serres, con 91 puntos, es ahora el máximo anotador aurinegro.
Y en el Palacio, el Carbonero volvió a imponer respeto: Nacional tenía dos victorias consecutivas allí, pero Peñarol evitó la igualdad y sumó su cuarto triunfo clásico en casa.
Lo que viene
Si ambos clasifican a Liguilla, habrá al menos dos clásicos más esta temporada, uno en cada escenario. Y no sería descabellado imaginar un cruce en playoffs. Por ahora, lo concreto es que el Mirasol ganó los dos clásicos del año y lo hizo con claridad, criterio y un sello de equipo que sabe a lo que juega.
El Carbonero volvió a marcar tendencia. Nacional volvió a quedar detrás.
