Pomoli encendido: Peñarol domó a Defensor Sporting y se va al parate con una victoria gigante
- 21/11/25
- Gonzalo Giliotti
En el Palacio Peñarol ayer Nicola Pomoli fue un vendaval imposible de frenar, firmando su mejor partido en lo que va de la Liga y encendiendo a un Peñarol que necesitaba un triunfo así para recuperar sensaciones.
El aurinegro venció 85-72 a Defensor Sporting en una noche donde el equipo tuvo que remar, ajustar y volver a apoyarse en dos pilares que están marcando el pulso de esta temporada: el carácter y la intensidad.

Primer tiempo: Defensor arrancó mejor, pero Pomoli sostuvo al Carbonero
La visita encontró puntos rápidos desde el tiro exterior de Federico Soto y tomó el mando del marcador. Peñarol respondió desde donde responde siempre que el trámite se tranca: la verticalidad de Pomoli, agresivo, decidido y marcando territorio desde el primer cuarto.
Defensor llegó a tomar nueve de ventaja con un electricante Elijah Weaver, pero el aurinegro siempre se mantuvo cerca. El fusionado se fue al descanso ganando 47-43, pero con señales claras de que el partido no estaba controlado.
Pomoli ya era la figura de la noche, sosteniendo a Peñarol casi en soledad.
Tercer cuarto: Hogan activa la reacción, Pomoli mantiene el pulso
Skyler Hogan entró en escena en la segunda mitad, generando desde su potencia, encontrando espacios contra una defensa que empezaba a mostrar grietas. Weaver, del otro lado, mantenía al fusionado adelante, pero Pomoli volvió a ser imparable: penetraciones, descargas, triples. Todo. El trámite seguía parejo: 65-63 para Defensor al final del tercero.
Último cuarto: cayó el rayo
Ahí sí se desató la tormenta aurinegra.
Hogan, con un triple clave, destrabó el partido cuando aún estaba empatado.
Ibargüen dominó el bajo con autoridad, sumando puntos vitales.
Pomoli fue un infierno: asistió, generó, anotó un triple pesadísimo y definió el encuentro con su mejor actuación del año.
A su lado, Martín Rojas tuvo otro partido enorme: reboteó, luchó, ocupó cada espacio y volvió a ser ese jugador silencioso pero imprescindible.
Peñarol cerró mejor, más fuerte y más claro, para llevarse un triunfo que vale más que dos puntos.
Líderes de la noche
Nicola Pomoli: 31 puntos (el alma del equipo)
Martín Rojas: 15 rebotes (gigante)
Santiago Véscovi: 7 asistencias (cerebro y orden)
Victoria importante, mensaje claro
Peñarol resolvió un problema grande que había tenido contra Goes: el ataque contra zona. Ajustó, se movió mejor, circuló más rápido y encontró a los hombres correctos en los momentos calientes. El Carbonero llega al parate con una señal poderosa: cuando este equipo defiende duro, corre y encuentra ritmo, es candidato.