Por qué Ignacio Ruglio apoya a Tenfield: claves del conflicto por los derechos de TV en el fútbol uruguayo
- 10/05/25
- Daniel Salcedo
El enfrentamiento entre algunos clubes del fútbol uruguayo y la empresa Tenfield por el control de los derechos de televisión ha sido uno de los ejes centrales del debate dirigencial en los últimos años. En este contexto, la figura del presidente de Peñarol, Ignacio Ruglio, se ha posicionado de forma clara, pública pero poco fundamentada en defensa del contrato vigente con Tenfield, lo que lo ha diferenciado de otros actores del ambiente político, deportivo e incluso de la masa social.

Pero ¿por qué el líder del equipo más popular del país, apoya a una empresa cuya imagen ha sido cuestionada por sectores muy importantes del fútbol uruguayo debido a sus prácticas abusivas? ¿Por qué está convencido de que renovar con Tenfield es el mejor negocio para fútbol uruguayo cuando todos los estudios muestran que los derechos valen mucho más de lo que se ofrece?
Eso es lo que intentaremos descifrar en este artículo, en base a declaraciones del propio Ruglio a la prensa.
1 - Una relación estratégica
Desde su llegada a la presidencia en 2020, Ruglio ha mantenido una relación institucional fluida con Tenfield. Más allá de cuestiones ideológicas o afinidades personales, su respaldo a la empresa de Francisco Casal parece responder a una visión estratégica y pragmática del negocio del fútbol.
Peñarol recibe una cifra significativa en concepto de derechos televisivos. Por lo que ha trascendido ese número sería cercano a los 3.5 millones de dólares, aunque estaría incluído también el merchandising. En tiempos de dificultades económicas y con un presupuesto millonario que cumplir mes a mes, los ingresos por televisión constituyen una fuente indispensable. Para Ruglio, la estabilidad financiera que representa el contrato con Tenfield es una garantía en medio de un contexto local de mucha incertidumbre.
Sin embargo, en un reciente análisis del canal de Youtube "La Locura de Bielsa" se detalló que Tenfield paga alrededor de 12 millones de dólares a los clubes por derechos de televisión cuando el valor de mercado es de 45 millones de dólares anuales. De hecho, según cifras reveladas por ese medio, Tenfield recibe anualmente 48 millones de dólares de los operadores de cable por las transmisiones del fútbol uruguayo. Esto es solo por las transmisiones.
Adicionalmente, la AUF dice tener un informe (que nunca se hizo público) en el que se plantea que los clubes pueden aspirar a recibir un piso de US$ 65 millones anuales de facturación, con US$ 47 millones de ingresos netos. Actualmente reciben US$ 17 millones anuales de Tenfield (por derechos de TV más merchandaising).
Ruglio dice estar de acuerdo con que el valor del fútbol uruguayo es superior a lo que paga la empresa actualmente, pero al mimso tiempo asevera que se está mientiendo al decir que Tenfield paga 17 millones, que en realidad son 20 millones anuales. Asegura además que no hay ninguna otra empresa que quiera pagar lo que corresponde y que, por esa razón, lo mejor es renegociar el contrato con Tenfield y no llegar a la instancia de una licitación.
El tiempo para esta negociación directa es hasta el 4 de julio de 2025. A partir de esa fecha la AUF puede, o bien abrir una licitación o bien esperar hasta fin de año y dejar que caiga el contrato para hacerse cargo del negocio como es ser la idea de la mutual.
Sobre esto, Ignacio Alonso, Presidente de la AUF, comentó en el programa Punto de Encuentro de Radio Universal: “Escuché al presidente de Peñarol hablando de que se pagaban 20. No se pagan 20. Dijo: ‘Llamen a los clubes’. No hay que llamar a nadie; hay que mirar los contratos. No hay dos interpretaciones. Hay un número. Uno más uno es dos”.
2 - Argumentos de continuidad
Ruglio ha sido claro en señalar que el contrato firmado entre los clubes y Tenfield —que se extiende hasta 2025 es legal, está vigente, y debe respetarse.
En diversas entrevistas, el presidente carbonero ha manifestado que, si bien el modelo de negocio puede mejorarse, cualquier intento de sustituir a Tenfield debe darse “por los caminos correctos”, respetando los compromisos asumidos y evitando conflictos judiciales que podrían dejar al fútbol uruguayo sin ingresos por años.
En una carta enviada por Peñarol a la AUF y firmada por Ruglio y Zaidenstat, se solicita que se informe a la mayor brevedad posible sobre la estructura formal mediante la cual la AUF le garantizará a los clubes, con las debidas formalidades, que a partir de enero de 2026 continuaran recibiendo los ingresos actuales por derechos de televisión, incrementados en al menos un cincuenta por ciento, tal como ha sido ofrecido por la empresa Tenfield. Obviamente la AUF no tiene forma alguna de garantizar esto.
De hecho, ha afirmado que, si la AUF decide unilateralmente abrir una licitación por los derechos de televisión, la liga de clubes podría, paralelamente negociar con Tenfield y de esa forma el tema sería judicializado. Este extremo haría que cualquier empresa que potencialmente deseara pujar por los derechos termine desistiendo ya que además de invertir el dinero, deberá transitar un largo y costoso camino judicial.

3 - Críticas y tensiones internas
La posición de Ruglio no ha estado exenta de críticas. Desde filas opositoras dentro del club y en el ambiente del fútbol uruguayo, se lo ha acusado de “alinearse” con Tenfield en perjuicio de una modernización del sistema audiovisual y, por sobre todas las cosas, en perjuicio del propio club. El Movimiento Más Unidos Que Nunca, por ejemplo, impulsa la idea de una gestión directa de los derechos por parte de la AUF o los propios clubes, apostando a una mayor independencia.
Ruglio, sin embargo, responde que el club no puede darse el lujo de asumir aventuras inciertas sin garantías concretas. “No se puede jugar a la revolución con el plato de comida de 500 familias que dependen de Peñarol”, ha dicho en varias oportunidades. Sin embargo, esto contrasta con la imagen que transmite de club ordenado que puede funcionar sin los ingresos por derechos de TV.
4 - Tenfield como socio, no como dueño
Uno de los argumentos centrales de Ruglio es que Tenfield, más allá de las críticas recibidas, ha sido un socio constante del fútbol uruguayo, incluso en sus peores momentos. Señala que fue la empresa de Casal la que invirtió en la televisación cuando nadie más apostaba por el mercado local, y que gracias a ello los clubes del interior y de la B han podido subsistir.
Para el presidente aurinegro, romper la relación con Tenfield sin un plan sólido de reemplazo sería “patear el tablero sin saber qué hay debajo”. Además, considera que las ofertas alternativas —como la presentada en su momento por AUF TV— carecen de solvencia económica y de una estructura de distribución de contenido que garantice ingresos estables y suficientes para los clubes.
Lo que parece omitir Ruglio es que si bien nadie duda de que Tenfield ha invertido en el fútbol uruguayo, no lo ha hecho por beneficiencia, lo hizo porque vio un negocio rentable. De hecho cada peso que invirtió se ha multiplicado varias veces en su favor. No parece tener lógica ninguna el argumento de renovar con una empresa porque hace 30 años apostó por el fútbol uruguayo.
Nuestro fútbol necesita imperiosamente dar un salto de calidad. Tenemos lo más importante, que es la materia prima, una cantera de jugadores inagotable. Necesitamos que los clubes sean más fuertes económicamente para mejorar la infraestructura tanto de juveniles como de primera y para poder retener los talentos más tiempo antes de necesitar venderlos al extranjero.
Con la población de Uruguay, pensar que los clubes se financien con el aporte de los socios es ridículo, se necesita recaudar más por los derechos de televisación y es claro, por los análisis antes mencionados, que se están vendiendo por debajo de su valor en un país donde el financiamiento no abunda.
5 - Un juego de poder
El respaldo de Ruglio a Tenfield no puede analizarse en forma aislada. Es parte de una puja mayor entre dos modelos de gestión del fútbol uruguayo: uno apoyado por la AUF, Nacional y la mayoría de las SAD (excepto Juventud) que busca mayor centralización y control institucional, y otro, basicamente los clubes de la LUFPRO, que defiende la autonomía de los clubes y la vigencia de los contratos firmados.
Ruglio, en este sentido, se ha posicionado como una voz que intenta constantemente explicar las ventajas que tiene continuar con el modelo actual, negociando el precio. Su objetivo, según ha dicho, es que Peñarol se mantenga financieramente sano, ya que, como mencionamos más arriba, descree de que existan otras ofertas tanto por la amenaza de la LUFPRO de llevar el tema a la justicia, como por el derecho de Tenfield de igualar cualquier oferta.
6 - ¿Y después de 2025?
La gran pregunta es qué pasará cuando el contrato vigente llegue a su fin. Ruglio ha sugerido que Peñarol debe llegar a esa fecha con sus cuentas ordenadas y su infraestructura consolidada, para poder tomar decisiones con mayor independencia. “El objetivo es que, cuando se vuelva a negociar, Peñarol no dependa de nadie”, ha dicho.
Mientras tanto, su respaldo a Tenfield se mantiene firme, al menos como una forma de proteger los intereses inmediatos del club. La oposición aurinegra y gran parte de la masa social parece no compartir esta visión y le comunicó que no debe tomar ninguna postura ni decisión sin antes consultarlo con el consejo.