Urunday Universitario 83-100 Peñarol: reacción aurinegra y triunfo contundente
- 20/02/26
- Gonzalo Giliotti

El equipo de Leandro García Morales revirtió un partido cambiante en la Avenida Joaquín Suárez y lo liquidó en el último cuarto con autoridad. Santiago Vescovi, Skyler Hogan y Nicola Pomoli fueron determinantes en el cierre.
Peñarol se llevó un triunfo clave como visitante al derrotar 100-83 a Urunday Universitario en un encuentro que tuvo dominio alternado y un quiebre claro en el último período.
Mejor inicio mirasol, reacción del estudioso
El aurinegro arrancó con mayor intensidad, pero la efectividad de Santiago Massa le permitió al Estudioso tomar el control. La rotación del equipo local profundizó la ventaja y llegó a sacar diferencias en el cierre del primer cuarto.
Sin embargo, un triple de Skyler Hogan sobre la chicharra achicó la brecha y dejó el marcador 28-23, manteniendo a Peñarol en partido.
Segundo cuarto parejo y cierre favorable al local
El segundo chico fue prácticamente de punto a punto. Un triple de Santiago Vescovi puso a tiro al Mirasol, que intentó acelerar el ritmo.
Urunday resistió con presencia en la pintura y supo administrar la ventaja. Con un juego más equilibrado y firme en los internos, el equipo local se fue al descanso largo arriba 49-46.
El quiebre en el tercero
En el tercer cuarto apareció la mano de Eric Demers para darle aire al conjunto de la Avenida Joaquín Suárez. Pero Peñarol encontró respuestas en sus figuras.
Nicola Pomoli y Hogan asumieron protagonismo para igualar las acciones, mientras que Vescovi comenzó a tomar temperatura desde el perímetro. El base calentó la muñeca y lideró el pasaje ofensivo que permitió al equipo de Leandro García Morales cerrar el tercero arriba 74-68.
Un último cuarto sin discusión
El tramo final mostró la mejor versión aurinegra. Peñarol castigó con juego interior, dominó el rebote y llegó a sacar 14 puntos de ventaja.
La diferencia se volvió irremontable para el local, que no encontró respuestas defensivas ante el poder ofensivo mirasol. El 100-83 final reflejó la superioridad visitante en el cierre y consolidó una victoria trabajada que se definió en el último cuarto.
Peñarol ajustó a tiempo, elevó su intensidad y terminó imponiendo condiciones en un partido que exigió carácter y jerarquía.