Diego Aguirre y un mensaje directo en Peñarol: “Estamos en deuda con la hinchada”
- 14/01/26
- Daniel Salcedo

El arranque de la temporada 2026 encuentra a Peñarol en pleno proceso de reconstrucción futbolística y anímica. Con ese marco, su entrenador, Diego Aguirre, habló sin rodeos sobre el cierre del año anterior, el mercado de pases y las expectativas que se trazan puertas adentro.
“Terminamos mal el 2025 y quedamos en deuda con la gente”, reconoció el DT en una entrevista radial, dejando en claro que el objetivo para este año es uno solo: volver a ser campeones. “Tenemos la sensación de que tenemos que hacer un buen año sí o sí”, remarcó, en una frase que resume el clima que rodea hoy al plantel aurinegro.
Dar vuelta la página, pero sin olvidar
Aguirre fue claro al explicar el punto de partida del nuevo proceso. El cuerpo técnico entiende que el calendario obliga a mirar hacia adelante, pero sin desconocer el golpe que significó el desenlace de la temporada pasada.
“Empezamos a dar vuelta la página, como pasa cada año, pero sabiendo que no estuvimos a la altura de lo que Peñarol exige”, deslizó el entrenador, marcando una autocrítica que no siempre aparece en este tipo de contextos.
Escobar y la pretemporada: cautela antes que riesgo
Una de las incorporaciones fue el lateral argentino Franco Escobar, que todavía no sumó minutos en los primeros amistosos. Aguirre explicó que su ausencia respondió a una lógica habitual de pretemporada.
“Con doble turno y cargas fuertes es normal que aparezcan molestias. Fue más por precaución que por otra cosa”, señaló, y dejó la puerta abierta a su debut oficial en los próximos compromisos. La prioridad, según el DT, es llegar con el plantel sano al inicio de la competencia.
Vallejo, la espera que ilusiona
Uno de los nombres que más expectativa genera es el de Nicolás Vallejo. El extremo argentino, hoy en el León de México y perteneciente al Grupo Pachuca, sigue siendo una de las prioridades del mercado aurinegro.
“Es una situación especial, pero hay una posibilidad grande de que venga”, explicó Aguirre. El DT detalló que el jugador se está recuperando de una lesión muscular y que será observado algunos días antes de tomar una decisión definitiva.
“No tengo una promesa ante la Biblia”, bromeó, “pero soy optimista”. Una frase que refleja el estado actual de la negociación: expectativa alta, pero sin certezas hasta que el jugador esté en Montevideo.
Tres nueves y un “problema” de calidad
Peñarol apostó fuerte al gol. A la continuidad de Matías Arezo se sumaron Abel Hernández y Facundo Batista, conformando un tridente ofensivo que Aguirre no dudó en calificar como “de alta calidad”.
“Es un lujo contar con tres nueves muy buenos”, afirmó, y dejó abierta la posibilidad de verlos convivir en cancha. Sin embargo, aclaró que la presencia de Leonardo Fernández condiciona algunas decisiones tácticas.
“En algún momento voy a jugar con dos delanteros, puede ser, pero hay que ver los momentos y las características del equipo”, explicó, destacando que la gestión de esos nombres será uno de los grandes desafíos del año.
Leo Fernández y un tema que Aguirre minimiza
Otro punto que generó ruido entre los hinchas fue el estado físico de Leonardo Fernández al inicio de la pretemporada. Aguirre fue tajante al respecto.
“No hay ninguna situación. Leo vino igual que en los dos años anteriores”, afirmó, bajándole el perfil a las críticas. Según el DT, como ocurre con otros jugadores, su puesta a punto se dará naturalmente en los primeros 10 a 15 días de trabajo.
Un mensaje que marca el rumbo
Las palabras de Aguirre no solo sirven para aclarar situaciones puntuales, sino que funcionan como una declaración de principios. Peñarol sabe que viene de fallar y que el margen de error es mínimo.
El mensaje es claro: hay autocrítica, hay refuerzos y hay convicción. Ahora, como siempre, será el rendimiento en la cancha el que termine de saldar —o profundizar— la deuda con la hinchada.