El agrónomo del Campeón del Siglo: un cargo clave con dudas sobre su parcialidad
- 24/08/25
- Daniel Salcedo
Desde agosto de 2021, el licenciado en gestión agropecuaria Martín Álvarez se convirtió en una pieza fundamental dentro de la estructura de Peñarol. Es el responsable del mantenimiento del césped del Campeón del Siglo, lideró el montaje de las canchas de la Ciudad Deportiva Néstor Gonçalves y este año sumó además la tarea de acondicionar los terrenos de juego de Los Aromos. En otras palabras: hoy, el trabajo de Álvarez incide directamente en el día a día del plantel principal y de las formativas.

Su trayectoria lo ha llevado incluso a dar un salto continental. Conmebol lo contrató para ser parte del equipo de especialistas que trabajan en la Copa América 2024, donde estuvo a cargo del State Farm Stadium de Glendale (Arizona), escenario de partidos de fase de grupos y cuartos de final. Una distinción profesional que habla de su experiencia en la materia.
Sin embargo, más allá de su currículum, según informó Freddy García en el programa partidario Aurinegro World, Álvarez es hincha confeso del tradicional rival, lo que, según el propio García, inevitablemente genera falta de profesionalidad. No es un detalle menor: se trata de la persona que define el estado del campo de juego en el estadio más importante de la institución y en los lugares de entrenamiento donde los jugadores se preparan semana a semana. Además el comunicador y ex candidato a presidente mirasol deslizó que su amistad con Ruglio fue lo que lo llevó a ocupar el cargo en la institución. Sin embargo y más allá de la amistad con el presidente, siempre según García, hay también falta de recursos de parte de Peñarol para que Álvarez pueda desempeñar correctamente su trabajo.
La preocupación radica en que, en un club donde cada detalle cuenta, resulta lógico preguntarse si la afinidad futbolera de quien maneja un aspecto tan sensible puede, consciente o inconscientemente, condicionar su labor. García fue contundente, "si no sos de Peñarol no podés trabajar en Peñarol". La realidad es que el estado del campo de juego no es el mejor, pero en honor a la verdad hay que reconocer que cuando estuvo impecable, el agrónomo era el mismo Álvarez.
La explicación que se da desde la directiva aurinegra es que el mal estado del campo nada tiene que ver con el cuidado, sino que un hongo afectó la arena del mismo y será necesario un trabajo que insume de 3 a 4 meses y se realizará al finalizar el año.
¿Puede un hincha de Nacional tener el mismo celo y compromiso en el cuidado del Campeón del Siglo que tendría un aurinegro de corazón?