Josema fue contundente sobre Bielsa: “No podemos dar nada por sentado”
- 19/03/26
- Andrés López

En esta segunda parte de la charla con Josema, el foco se traslada a la Selección de Uruguay y al proceso de Marcelo Bielsa. Con el Mundial en el horizonte y los últimos amistosos de preparación a días, el análisis deja varios conceptos fuertes: cuestionamientos al entorno dirigencial, dudas sobre el rendimiento futbolístico y un escenario que, lejos de ser estable, está atravesado por desequilibrios constantes, muchas veces provocados desde el mismo entorno de la selección con la complicidad del periodismo.
Bielsa, el proyecto y la dependencia del entrenador
Con Bielsa, la selección uruguaya volvió a ser un tema de discusión diaria diaria, no solo por el juego sino por las decisiones que lo rodean. A pocos meses del próximo Mundial, ¿sentís que Uruguay tiene hoy un proyecto sólido o depende demasiado de la figura del entrenador? Te he escuchado mencionar muchas veces que a tu criterio el entrenador tiene un 30% de incidencia, en general, sobre el resultado deportivo. ¿Crees que ese aporte de Bielsa puede ayudar a tener una selección más competitiva en una competición exigente como un mundial?
Sinceramente creo que lo que ha pasado con el proceso Bielsa en la selección uruguaya obedece más a lo que ha pasado fuera que a lo que ha ocurrido dentro, y es por eso que ha sido una discusión diaria, como toda la interna de AUF, derechos TV... es un hecho innegable que la prensa ha querido la cabeza de Bielsa desde el día uno. Ahora bien, en lo plenamente futbolístico Uruguay no está bien, no es algo propio de un resultado o dos, sino más bien algo en cuanto a la combinación de malas sensaciones y propuestas de juego ineficientes, con un grupo de jugadores que se resiente enseguida ante la falta de dos o tres pilares clave. Yo creo que Bielsa puede ayudar desde ese 30%, pero no creo que la situación obedezca solo a esa parcela de responsabilidad y por tanto no se puede cambiar solo desde ahí.
Una estructura que no acompaña
Desde afuera se percibe una selección competitiva, pero también un vestuario exigido y una AUF que muchas veces corre de atrás. ¿Qué tan preparada está la estructura dirigencial uruguaya para sostener un proceso tan demandante como el de Bielsa en un Mundial?
La estructura dirigencial uruguaya en la AUF y en los clubes es amateur, está anclada en un modelo del milenio pasado con dirigentes que más que dirigir quieren protagonismo y no ayudan a los procesos, viven metidos en la radio y en la TV y les llena el ego que sus palabras retumben. No es posible hablar de preparación a niveles óptimos de profesionalismo en este momento.
Copa América, sanciones y un quiebre interno
En los últimos años Uruguay exportó muchísmos futbolistas, como siempre lo ha hecho, pero no siempre logra traducir esa calidad en rendimiento colectivo sostenido. El proceso de Bielsa en su comienzo mostró lo que se puede lograr, pero no se pudo sostener. En mi criterio, lo ocurrido en la Copa América fue un punto de inflexión, el plantel quedó menguado por varias fechas en posiciones clave donde no hay suplentes de la misma calidad que los titulares. En tu opinión, ¿el problema es futbolístico, de planificación o de lucha de poder adentro del fútbol uruguayo?
El problema es un todo. La Copa América fue un antes y un después: las sanciones, la prensa que nunca defendió a su propio entrenador cuando lo sancionaron por salir tarde y no fue así, que jamás lo bancó después por defender a sus propios jugadores tras el atropello del post partido de Colombia, lo de Suárez... todo ello marcó profundamente la convivencia y envenenó todo. Futbolísticamente hablando este no es el mejor grupo de la historia de Uruguay, tiene una columna vertebral destacada pero donde falle alguno el rendimiento cae, la bolsa de jugadores es la que es y convengamos que no hay ningún fenómeno afuera de la lista, sumado a que los jugadores cuando salen de Uruguay ya no eligen ir a un entorno competitivo sino que agarran el dinero de entornos como Arabia o EEUU, donde el fútbol no es una prioridad y donde no desarrollan su potencial. A todo eso se le suma esa lucha por el poder que no ayuda y que deja una situación compleja de gestionar.
Idea vs resultado: el dilema eterno
Pensando estrictamente en el Mundial, ¿qué debería priorizar Bielsa: fidelidad absoluta a su idea o pragmatismo competitivo?
Honestamente, no sé lo que debería hacer Bielsa. Pongamos que sigue fiel a su idea, hay dos escenarios, uno en que gana el Mundial en cuyo caso serán los jugadores los que habrán ganado a la uruguaya, como dicen los propios periodistas, y si no gana, Bielsa es un burro a pilas que no cambia, y es testarudo y cabezón... Hay muchas más posibilidades de que cualquier selección no gane el Mundial que de que lo gane. Por otro lado, si cambia y gana el Mundial el escenario es igual: “¿viste? Qué burro que fue, ganó a la uruguaya” y si pierde: “es un burro a pilas porque ni cambiando gana, no sirve, un desastre...”
Dicho esto, yo sería fiel a mis ideas porque a Bielsa lo contratan por eso, para que sea Bielsa, con el pack completo.
Un futuro más incierto de lo que parece
Si Uruguay hace un buen mundial (entendiendo esto como estar mínimo entre los 8 mejores), ¿que pensas que va a ocurrir con el entrenador una vez finalizado el contrato y pensas que debería ocurrir?
Yo no veo ningún escenario donde Bielsa continue tras el Mundial. Incluso ganando. Los límites que se han traspasado de manera constante son inaceptables y de hecho, y digo esto a principios de marzo, vamos a ver si es Bielsa quien dirige el Mundial, en este momento no podemos dar nada por sentado.
Josema deja una idea clara que además compartimos: el debate sobre Bielsa ya no es solo futbolístico. El foco se corre hacia el entorno, la dirigencia y las tensiones internas que atraviesan al fútbol uruguayo. En ese contexto, la selección aparece en una especie de equilibrio inestable. Con talento, con un entrenador de peso internacional, pero también con un ruido constante que parece impedir consolidar un proyecto sólido. A pocos meses del Mundial, la gran pregunta no es solo cómo va a jugar Uruguay, sino en qué condiciones reales va a llegar. Los amistosos que se avecinan pueden darnos una buena pauta.