Los extremos, la herida abierta: Peñarol busca refuerzos y define el futuro de Angulo

  • 11/06/26
  • Daniel Salcedo

 

Los extremos, la herida abierta: Peñarol busca refuerzos y define el futuro de Angulo

El club apunta a dos nombres para cubrir una posición que fue la gran deuda del semestre. Mientras tanto, Talleres aún tiene la opción de recuperar al colombiano.


 

El primer semestre de Peñarol dejó una imagen pobre y varias certezas incómodas. Una de las más evidentes: la posición de extremo fue una zona de nadie. El club lo sabe, y el mercado de invierno llega como la oportunidad para corregirlo.

 

La deuda de los costados

Ninguno de los jugadores que el Carbonero incorporó o perfiló para las puntas logró afianzarse. Gastón Togni tuvo sus momentos, pero su aporte fue más de sacrificio y recorrido que de desequilibrio genuino. Luis Angulo mostró destellos de lo que puede ser —velocidad, explosión, uno contra uno— pero un desgarro muscular lo sacó del ritmo y nunca más volvió al ciento por ciento.

Los juveniles tampoco pudieron dar el salto: Stiven Muhlethaler, que había deslumbrado en Tercera con tres goles de tiro libre en el Apertura 2024, no pudo reproducir ese nivel en Primera. Brandon Álvarez, otra promesa real de las formativas, sufrió una serie de microdesgarros por una pubalgia que terminó generando roces entre el club y su entorno.

El resultado de todo eso es que Javier Cabrera —lesionado con rotura de ligamento cruzado— quedó siendo, otra vez, prácticamente el único extremo indiscutible del plantel. El mismo punto de partida que el año pasado. Un déjà vu que duele.

 

¿Se queda o se va Angulo?

El caso de Luis Angulo tiene una cláusula especial que hace todo más complejo. El colombiano está a préstamo hasta el 31 de diciembre, pero Talleres de Córdoba —dueño de su ficha— tiene una opción de repesca ejecutable en esta ventana de pases. Si la activan, deben pagarle a Peñarol una compensación. Desde el club transmitieron tranquilidad: por ahora, no hay ningún indicio de que Talleres vaya a ejercerla.

Independientemente de lo que pase con Angulo, la dirigencia carbonera quiere incorporar al menos un extremo más. Nuestra lectura: eso es lo correcto. Con Cabrera recuperándose y Angulo con un historial de lesiones en el semestre, depender de esos dos solos sería repetir el mismo error.

 

Los nombres en carpeta

Dos nombres aparecen en la lista confidencial del club. El primero es Nicolás Vallejo, pero el tema viene con advertencia: no quieren otra novela como la del mercado de verano, cuando las negociaciones se estiraron demasiado.

El otro nombre es Diego Hernández, uruguayo de 25 años surgido en Wanderers, cuya ficha pertenece al Botafogo de Brasil. Jugó los últimos 12 meses en Remo: en el primer semestre fue figura, con tres goles y dos asistencias en 14 partidos como titular, y fue parte del equipo que logró el ascenso al Brasileirão A. En la segunda mitad perdió protagonismo —apenas una asistencia en 19 partidos— y en julio debe volver al Botafogo, donde tiene contrato hasta diciembre.

El perfil de Hernández es interesante: uruguayo conocedor del fútbol sudamericano, con experiencia en Brasil y a un precio que no debería ser inaccesible. Pero la pérdida de rodaje este año es una señal de alerta que el cuerpo técnico deberá evaluar.

 

Lo que viene

Diego Aguirre dice estar conforme con el plantel y confía en la vuelta de los lesionados. Eso puede ser cierto para otras posiciones. Pero en el extremo, los hechos hablan solos: el semestre probó que con lo que hay no alcanza. El mercado de invierno es la oportunidad. Ojalá el club la aproveche mejor que la del verano.