Maxi Olivera: Pase lo que pase, uno tiene que estar orgulloso de este plantel

  • 20/09/24
  • Daniel Salcedo

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La noche en el Maracaná quedará en la memoria de todos los hinchas de Peñarol. Con el corazón en la mano y el alma carbonera en cada rincón del campo, Maximiliano Olivera, capitán y emblema del equipo, habló en conferencia de prensa tras la agónica victoria ante Flamengo en el partido de ida por los cuartos de final de la CONMEBOL Libertadores. Con una calma que contrastaba con la adrenalina del partido, el lateral izquierdo dejó claras sus emociones, pero también la serenidad de un líder que sabe que aún queda camino por recorrer.

"El planteamiento estaba claro, tratar de no dejarlos jugar solos. Tienen grandes jugadores, la presión desde tres cuartos de cancha era fundamental, nuestros delanteros hicieron un trabajo espectacular y todo el equipo estuvo compacto, era la idea. Sufrimos muchísimo, el desgaste fue muy grande porque ellos encuentran espacios donde no los hay y teníamos que estar muy atentos. Pase lo que pase, uno tiene que estar orgulloso de este plantel y de lo que se entrega, con el amor que juega", expresó Olivera, emocionado pero sereno, consciente de la batalla que Peñarol había librado y ganado en tierras brasileñas.

El capitán destacó la magnitud de lo logrado: "No se gana todos los días en el Maracaná", pero mantuvo los pies en la tierra, afirmando que "son 180 minutos", y que todavía queda mucho por jugar. Olivera no dejó pasar la oportunidad para reconocer el sacrificio de los hinchas que viajaron para alentar al equipo. "Saludamos a la gente que estuvo en la tribuna, les agradecimos por alentar y por venir hasta acá. Nos escucharon, se hicieron sentir, y eso nos motivó aún más", comentó, mostrando la conexión entre equipo e hinchada que tanto caracteriza a Peñarol.

Con la vuelta en el Campeón del Siglo en el horizonte, Olivera se mostró esperanzado, sabiendo que el apoyo del pueblo carbonero será clave. "Se va a dar un partido similar con nuestra gente. El estadio va a ser una caldera y ese apoyo nos va a ayudar a sacar fuerzas y hacer un gran partido como hoy. Sabemos que no tenemos nada ganado, Flamengo es un gran equipo y estaremos atentos", advirtió, sin caer en la complacencia, pero con la seguridad de que el equipo está preparado para dar pelea hasta el último minuto.

El capitán no ocultó la emoción al referirse a la oportunidad de definir en casa, rodeados por su gente. "Nuestra hinchada se hace sentir mucho, nos sentimos muy cómodos jugando en nuestro estadio, pero la eliminatoria está abierta. La gente agotó las entradas el día que salieron a la venta, sin especular con el resultado que podíamos lograr acá en Maracaná", dijo con orgullo, reflejando el compromiso de una hinchada que siempre está a la altura, sin importar la situación.

Maximiliano Olivera, un líder dentro y fuera de la cancha, no solo guió a Peñarol a una victoria histórica, sino que también mostró el temple y la humildad de un verdadero capitán, recordándonos que el fútbol es mucho más que un juego, es una pasión, un sacrificio y, sobre todo, un amor que trasciende fronteras.