Peñarol ganó en la hora ante Defensor Sporting y se afianza en la cima de la LUB

  • 05/02/26
  • Gonzalo Giliotti

Peñarol volvió a demostrar por qué es el líder de la Liga Uruguaya de Básquetbol. En un partido cargado de tensión y emociones, el Carbonero se impuso 83-80 ante Defensor Sporting como visitante, con un triple agónico de Nicola Pomoli sobre la chicharra, para estirar la ventaja en lo más alto de la tabla.

El encuentro, disputado en cancha de Welcome, tuvo al Mirasol al frente durante gran parte del trámite. Tras un primer cuarto parejo (24-24), Peñarol comenzó a marcar diferencias con buenos pasajes ofensivos y se fue al descanso largo arriba 48-42. La tendencia se mantuvo en el tercer período, donde el equipo aurinegro alcanzó la máxima renta de 15 puntos (70-55), apoyado en su eficacia exterior y una defensa sólida en el cinco contra cinco.

Sin embargo, Defensor Sporting reaccionó en el último cuarto. Con Elijah Weaver como principal arma en cancha abierta, el local fue recortando diferencias hasta pasar al frente 78-76 a falta de 1’50’’ para el final, llevando el juego a un cierre totalmente abierto.

El desenlace fue de película. Con dos segundos por jugar, Theo Metzger igualó el partido en 80 puntos tras convertir tres libres, producto de una falta muy discutida. Todo parecía indicar un alargue, pero Peñarol tenía la última palabra. Tras el minuto pedido, Nicola Pomoli recibió y, con paso en retirada, clavó un triple memorable sobre la bocina, desatando el festejo aurinegro y sellando una victoria clave.

En lo individual, Santiago Véscovi fue el máximo anotador del Carbonero con 27 puntos, mientras que Pomoli aportó 16 tantos, incluidos los más importantes de la noche. En Defensor Sporting, Weaver cerró con 19 puntos, y Metzger sumó 18 unidades y 10 rebotes, en un equipo que sigue comprometido en su lucha por ingresar a la Liguilla.

Con este triunfo, Peñarol afianza su liderazgo en la fase regular y vuelve a mostrar carácter en los momentos calientes. Un equipo que no solo juega bien, sino que también sabe ganar partidos cerrados.

Porque los líderes también se construyen en finales como este.
Porque Peñarol nunca deja de creer.