Peñarol no afloja: irá por los puntos del apagón en el Charrúa

  • 13/08/26
  • Daniel Salcedo

 

Pasaron los días y la explicación oficial nunca llegó. Por eso Peñarol tomó una decisión que no admite medias tintas: va a reclamar formalmente los puntos del partido frente a Montevideo City Torque, suspendido el sábado en el Charrúa por un corte de luz que, para los carboneros, tiene mucho de sospechoso y poco de casualidad.

 

La bronca por lo que nadie quiso investigar

El club ya le había pedido a la Mesa Ejecutiva que investigara lo ocurrido esa noche. Como esa investigación nunca se puso en marcha, Peñarol decidió forzarla por la vía de los hechos: reclamando los puntos. Julio Trostchansky, delegado mirasol, fue claro en El Espectador: "Nadie en la AUF tomó la decisión de investigar efectivamente lo que pasó". Y dejó una frase que pinta el espíritu del reclamo: al club le gusta ganar en la cancha, pero no puede mirar para el costado cuando pasan cosas que sientan un precedente grave para el fútbol uruguayo.

Que un equipo con el plantel y la?jerarquía de Peñarol tenga que salir a pelear por puntos en un escritorio, y no en el verde césped, ya dice bastante de lo turbio que fue ese apagón. La institución no está discutiendo un resultado deportivo: está discutiendo si alguien manipuló las condiciones para que el partido no se jugara.

 

Los minutos que no cierran

Acá está el nudo de todo. El informe del árbitro Javier Feres marca que la suspensión se decretó a las 19:33. Pero, según reconstruyó el propio Trostchansky, entre las 19:15 y las 19:20 ya se había anunciado por los parlantes del estadio, responsabilidad del organizador, que había que desalojar. Es decir: alguien tomó la decisión de vaciar el Charrúa casi quince minutos antes de que el juez del partido resolviera la suspensión.

Esa diferencia de minutos es exactamente lo que Peñarol va a llevar a la Comisión Disciplinaria. No es un detalle menor ni una interna futbolera: es la base del reclamo. Si alguien de la organización decidió el desalojo antes de que existiera una resolución arbitral, ahí puede estar la responsabilidad directa que el club dice que debe pagarse, según las palabras de Trostchansky, con la quita de puntos.

 

Lo que viene

Peñarol ya está terminando de armar la presentación que llevará a la Comisión Disciplinaria. El objetivo es doble: por un lado, que se investiguen de una vez las responsabilidades del apagón; por otro, que si esa responsabilidad recae en Torque como organizador del espectáculo, se aplique la sanción que corresponde. La pelota, otra vez, queda en la cancha de la AUF, que hasta ahora prefirió no meterse a fondo en el tema.

Esto no es especulación, es una institución que exige transparencia porque el reglamento y el sentido común así lo piden. Si el propio informe arbitral deja una ventana de casi veinte minutos sin explicación, la hinchada tiene todo el derecho de preguntarse qué pasó realmente en el Charrúa. Peñarol hizo bien en no quedarse esperando un gesto de la AUF que nunca llegó. Ahora toca esperar que la Comisión Disciplinaria actúe con la misma seriedad que el club le está pidiendo, y que este episodio no quede, como tantos otros, en la nada.