Peñarol refuerza su estructura deportiva en básquetbol con un nombre de peso que llega directo desde la vereda de enfrente
- 14/12/25
- Gonzalo Giliotti
En las últimas horas, el club aurinegro cerró la llegada de Martín Osimani como nuevo director deportivo del básquetbol, una incorporación de alto impacto que llega nada menos que desde Nacional, donde venía desarrollando un trabajo destacado en formativas. La noticia se suma a otra señal clara de rumbo institucional: la renovación de Leandro García Morales como entrenador hasta la temporada 2027/2028, consolidando un proceso que ya muestra resultados dentro y fuera de la cancha.
Continuidad, planificación y mensaje político-deportivo
La extensión del contrato de García Morales no es solo una renovación. Peñarol apuesta a un proceso que trascienda resultados puntuales y se sostenga en el tiempo, algo poco frecuente en el básquetbol uruguayo. Desde que asumió como entrenador principal el 8 de junio, tras una temporada 2023/24 traumática —con eliminación increíble ante Defensor Sporting y clásicos perdidos en serie—, LGM cambió la lógica interna del básquet aurinegro.
Hoy Peñarol, ganó los dos clásicos de la temporada, lleva 10 victorias y solo 2 derrotas (una por sanción), muestra identidad, intensidad defensiva y carácter competitivo y sobre todo, recuperó respeto. La directiva encabezada por Santiago Sánchez entiende que el camino es este: liderazgo claro, respaldo al entrenador y una estructura que no dependa del resultado del próximo partido.
Martín Osimani: un golpe de efecto estructural
Pero la gran novedad está fuera del rectángulo de juego. Peñarol tiene acordada la llegada de Martín “Oso” Osimani como director deportivo del básquetbol, información adelantada por Básquetbol de Primera (Sport 890). Osimani fue head coach de las formativas de Nacional desde 2021, donde desarrolló un trabajo profundo en juveniles. Su llegada al Palacio no es casual, es amigo personal de García Morales.
Compartieron carrera en Biguá y en la selección uruguaya y se retiraron juntos tras la temporada 2023/24. Peñarol vuelve así a ocupar un cargo clave que había quedado vacante tras la salida de Edgardo Ottati y, antes, de César Somma. La diferencia ahora es clara: Osimani llega para construir, no para apagar incendios. Será presentado oficialmente en los próximos días y su rol será analizar, diagnosticar y potenciar toda la estructura, desde las formativas hasta el femenino.
Un proyecto integral: formativas, femenino y patrimonio
Desde su regreso al básquet en 2018, Peñarol no dejó de crecer en la base. Hoy el club compite en U10, U11, U14, U16, U18 y U20. Tiene planteles B bajo el nombre Carboneros. Mueve más de 200 niños y adolescentes, divide entrenamientos entre el Palacio Peñarol y el Colegio Seminario.
En femenino, el club compite en U12, U14, U16 y U19, con un proyecto que sigue creciendo pese a decisiones federativas que lo perjudicaron deportivamente esta temporada.
Además, el club sigue invirtiendo en infraestructura, se estrenaron nuevas jirafas con reloj de posesión y se evalúa la compra de pantallas modernas para mejorar la experiencia del hincha.