Peñarol viaja al Parque con muchas bajas, carácter y la convicción de ir por el Uruguayo
- 26/11/25
- Daniel Salcedo
Peñarol se apronta para el clásico decisivo del domingo en el Gran Parque Central, donde se definirá la Liga AUF Uruguaya. El 2–2 de la ida dejó una sensación clara: el Carbonero, aun en un primer tiempo adverso, mostró rebeldía, personalidad y jerarquía para levantar un partido que parecía cuesta arriba. Ahora, la revancha nos encuentra con bajas importantes, sí, pero también con un equipo que llega fortalecido desde lo anímico y convencido de que puede ser campeón en la cancha de los de La Blanqueada.
Un equipo diezmado, pero no derrotado
Diego Aguirre no podrá contar con tres futbolistas que venían teniendo minutos importantes:
Javier Méndez, expulsado en el clásico de ida.
Lucas Hernández, lesionado en su rodilla.
Diego García, cuyo contrato fue rescindido tras la sentencia judicial conocida esta semana.
A esto se sumó la preocupación por Nahuel Herrera, quien sufrió una luxación en el hombro en los primeros minutos del partido pasado. Su presencia parecía imposible, pero el juvenil viene trabajando al límite para estar a la orden. Si llega, será una inyección de energía para la última línea.
La probable oncena que maneja Aguirre
Si Herrera responde bien en estas horas, Peñarol formaría con:
Brian Cortés
Pedro Milans – Emanuel Gularte – Nahuel Herrera – Maximiliano Olivera
Ignacio Sosa – Jesús Trindade – Eric Remedi
Leonardo Fernández
Maximiliano Silvera – Matías Arezo
En el caso que Herrera no pueda participar, entraría en su lugar Gastón Silva. La estructura responde a algo que quedó claro en la ida: cuando Peñarol bajó la pelota, se decidió a jugar y Leo Fernández agarró la manija, el trámite pasó a ser nuestro.
La mentalidad: la clave para el domingo
Aguirre fue claro en conferencia: “El empate nos deja cerca de todo”. La Fiera confía en el grupo, en la jerarquía individual y en la personalidad que mostraron pese a las adversidades. El equipo atravesó el peor arranque posible, perdió jugadores por lesión y por expulsión, pero aun así fue superior en el segundo tiempo, generó chances y pudo haberlo ganado. Ese impulso —el carácter para levantarse después del 0-2— es lo que el cuerpo técnico ve como el motor para ir al Parque a buscar el título.
Un clásico que se presenta complicado
Nacional llega completo, con su localía y con el respaldo del resultado de la ida. Peñarol llega con bajas, sí, pero también con un plantel que sabe competir en la adversidad y que ha demostrado más de una vez que los partidos adversos se ganan con rebeldía. El domingo no se juega solo por un campeonato más: se juega por la historia, por el orgullo y por la identidad.