Peñarol aplastó a Urunday, se trepó a la punta y mostró candidatura seria

  • 04/12/25
  • Gonzalo Giliotti

Peñarol pegó fuerte en su regreso al Palacio: victoria aplastante 85-58 ante Urunday Universitario, con debut, retorno y un básquet que ilusiona. El Carbonero no solo ganó: pasó por arriba a un rival que empezó mejor, pero se quedó sin respuestas ante la intensidad y la jerarquía aurinegra.

Foto: @BasketCAPuy

Foto: @BasketCAPuy

La noche tuvo dos condimentos especiales: el debut de Eric Romero, y el retorno de Emiliano Serres, dos piezas que le suman volumen, dinámica y variantes a un equipo que quiere pelear el campeonato y lo demuestra partido tras partido.

 

Del mal arranque al dominio total

Urunday sorprendió en el primer cuarto: 21-15, con un festival de triples de Eric Demers. Pero ahí se terminó el recreo para el Estudioso. Peñarol ajustó atrás, corrió la cancha y empezó a construir una victoria que fue creciendo cuarto a cuarto.

El Mirasol fue una aplanadora en la pintura:

56-24 en puntos en la llave

24-7 en contragolpe

Reboteando todo lo que cayó, con autoridad y hambre

Skyler Hogan encendió la mecha con dos bombazos para empatar rápido, mientras que Santiago Calimares tuvo uno de sus mejores pasajes del torneo, leyendo ventajas, atacando y generando puntos fáciles. Cuando el partido pedía calma, el que volvió a ponerse la camiseta y marcar presencia fue Emiliano Serres, que regresó como si nunca se hubiera ido: orden, experiencia y puntos confiables.

Urunday amagó un par de veces con triples aislados, pero Peñarol estaba en modo trituradora: cargó adentro, castigó cada desconcentración y quebró el juego antes del amanecer del último cuarto.

 

Un líder con ADN aurinegro

El Carbonero no solo ganó: dominó, gustó y mandó un mensaje al torneo. Con esta victoria, Peñarol es líder junto a los tricolores, pero mostrando una tendencia clara: cuando el equipo está concentrado y corre la cancha, no hay quien lo aguante.

Romero dejó buenas sensaciones en su estreno, Serres volvió aportando calidad, y el plantel parece encontrar su forma en el momento justo.

Este Peñarol está para cosas grandes. Y lo está demostrando.