Peñarol y su racha en el Campeón del Siglo: la localía más pesada de Uruguay

  • 22/09/25
  • Daniel Salcedo

El Campeón del Siglo se volvió sinónimo de victorias para Peñarol. No es una frase hecha ni un simple deseo, son los números los que hablan: 16 partidos invicto y 12 triunfos consecutivos en la Liga AUF Uruguaya. Una racha que confirma que el aurinegro transformó su estadio en una verdadera fortaleza, donde los rivales llegan sabiendo que se van a encontrar con un equipo que no perdona.

campeon del siglo

La última muestra fue ante Juventud de Las Piedras. Con lo justo, sin brillar, pero con el peso de la camiseta y el empuje de su gente, el Manya se quedó con otro triunfo clave para mantenerse en la cima del Clausura. Y otra vez, el Campeón del Siglo hizo su parte.

 

El cambio de pisada

Es cierto que durante el Apertura hubo un momento de zozobra con tres derrotas seguidas como local (ante Racing, Liverpool y Cerro Largo). Pero ese bajón quedó atrás rápidamente. La victoria ante San Antonio Bulo Bulo por Libertadores el 9 de abril (2-0) marcó un antes y un después. Desde ahí, Peñarol no volvió a perder en casa, ni por el campeonato local ni en el plano internacional.

Por Libertadores acumula una racha imponente de 22 partidos invicto en el CDS (19 victorias y 3 empates), confirmando que el estadio se transformó en un bastión también a nivel continental.

 

Los números que imponen respeto

En la Liga Uruguaya, Peñarol ganó el 75% de los partidos en el Campeón del Siglo: 12 triunfos, 1 empate (ante Boston River) y solo 3 derrotas. De visitante, en cambio, el porcentaje de victorias baja al 50%. La diferencia es clara: en casa, el aurinegro manda.

Los 16 partidos invictos más recientes lo confirman:

  • Copa Libertadores: 2-0 a Bulo Bulo, 3-2 a Olimpia, 0-0 con Vélez, 1-0 a Racing.
  • Apertura: 4-2 a Miramar, 3-1 a Cerro, 2-1 a City Torque.
  • Intermedio: 2-0 a Plaza, 3-0 a Defensor, 2-0 a Wanderers, 2-0 a Cerro.
  • Clausura: 2-1 a Progreso, 3-0 a Nacional, 2-0 a River, 1-0 a Plaza, 1-0 a Juventud.

 

Más que un estadio, una fortaleza aurinegra

Diego Aguirre lo dijo hace poco: “Dame el Campeón del Siglo aunque esté mal, no vamos a movernos de acá”. Y tenía razón. Porque la localía no es solo un factor futbolístico, también es anímico. Los jugadores se sienten respaldados, los hinchas se acostumbraron a irse con una sonrisa y el césped, que supo estar golpeado, volvió a lucir impecable.

Con partidos aún por jugar ante Danubio, Wanderers y Defensor en el CDS, todo indica que esta racha se deberá mantener, porque de eso depende que juguemos las finales de este año.