Se fue la luz en el Charrúa y ahora hay que encontrarle hueco al City Torque-Peñarol

  • 09/08/26
  • Daniel Salcedo

 

El partido entre Montevideo City Torque y Peñarol, correspondiente a la primera etapa del Torneo Clausura, quedó a mitad de camino. El árbitro Javier Feres decidió suspenderlo en el estadio Charrúa tras casi una hora de fallas en la iluminación, y ahora la pelota queda en la cancha de la dirigencia: la Mesa Ejecutiva se reúne este lunes para fijar una nueva fecha.

 

Dos caminos posibles

Sobre la mesa hay dos escenarios. El primero es jugarlo el próximo sábado, ya que entre semana no hay margen: City Torque tiene Copa Sudamericana ante Tigre. El problema es que reprogramar para ese día obliga a correr la segunda fecha del Clausura, generando un efecto dominó sobre el resto del calendario.

Ahí es donde el hincha empieza a sentir el fastidio de siempre: un torneo que se arma y se rearma según la agenda de otros, con Peñarol corriendo de atrás una fecha que ni siquiera dependió de una decisión futbolística, sino de un problema de infraestructura ajeno al club.

 

Un calendario que ya venía exigido

La otra alternativa es postergar el partido para más adelante, algo que se complica porque la semana próxima arranca la Copa AUF Uruguay. Si no se juega el sábado que viene, la decisión ya no queda en manos de la Mesa Ejecutiva: hay que convocar al Consejo de Liga para resolverlo.

En ese caso, las fechas que se manejan son el fin de semana previo al clásico —25 o 26 de agosto— o directamente después del choque ante Nacional, pautado para el domingo 31 en el Campeón del Siglo. Es decir, en el peor de los escenarios, Peñarol podría llegar al clásico con un partido pendiente pesando sobre la cabeza del plantel.

Más allá de qué fecha termine eligiendo la Mesa, lo que le pedimos como hinchada es que no se use este cuelgue administrativo como excusa. Peñarol viene de sostener un nivel competitivo y no puede permitirse que un problema de luminarias en el Charrúa se transforme en una acumulación de partidos que le juegue en contra en el tramo más caliente del semestre, justo antes de Nacional. Que decidan rápido, que decidan bien, y que el plantel se enfoque en lo único que puede controlar: ganar cuando le toque saltar a la cancha.